Para Carlos González Malla, director del curso Actualizaciones en Metodología y Buenas Prácticas, una tecnología sanitaria es una intervención desarrollada para prevenir, diagnosticar o tratar condiciones médicas, promover la salud, proporcionar rehabilitación u organizar la prestación asistencia sanitaria. La intervención puede ser una prueba diagnóstica, un dispositivo, un medicamento, una vacuna, un procedimiento, programa o sistema.

Su finalidad, agregó González Malla “es apoyar la toma de decisiones con el fin de fomentar un sistema de salud justo, eficiente y de alta calidad”. Debe incluir las dimensiones médicas, sociales, éticas y económicas, y su objetivo principal “es proporcionar información que pueda ser utilizada en la toma de decisiones dentro del ámbito sanitario”. 

El proceso de ETS debe ser sistémico, explícito y transparente, y con participación de todos los involucrados. Según González Malla “la incertidumbre es el indicador de que tiene que ser multidisciplinario”, e hizo hincapié en la importancia de la rectoría y en el rol de la CONETEC, “que tiene que volver a funcionar”, apuntó.

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